Bolivia atraviesa un momento crítico marcado por semanas de bloqueos y alta conflictividad social. Una marcha opositora se dirigió a La Paz, exacerbando la tensión en un país ya afectado por un preocupante desabastecimiento en los centros urbanos.
Los manifestantes reclaman mejoras salariales y de poder adquisitivo frente al deterioro de la situación socioeconómica. Si bien parte de la crisis es preexistente a la presidencia de Rodrigo Paz, asumida en noviembre pasado, el país enfrenta una crisis política mayúscula.
El gobierno de Paz acusa a sectores vinculados con el expresidente Evo Morales de intentar desestabilizar la gestión. Estados Unidos, a través de su oficina de asuntos del hemisferio occidental, sigue de cerca la situación y ha expresado su respaldo a la presidencia de Paz.
Cabe recordar que Evo Morales enfrenta acusaciones por estupro y trata de personas, delitos por los cuales podría enfrentar la cárcel.