Se enfatizó la importancia de la Resolución 316, que garantiza el derecho del consumidor a dar de baja un servicio con la misma facilidad con la que se da de alta. Las empresas no pueden retener a los clientes ni argumentar cierres de facturación para impedir la cancelación.
Se advirtió que la práctica de ofrecer beneficios con el débito automático busca retener a los clientes, ya que luego resulta complicado darse de baja. Se recomendó precaución con este método de pago para servicios.
Se mencionó que, aunque el proceso de reclamo puede ser engorroso y llevar tiempo, existen instancias como Defensa del Consumidor para realizar denuncias, especialmente cuando las empresas no cumplen con la normativa.