La comunidad Nivaclé de El Carrobal enfrenta graves carencias de servicios básicos y aislamiento geográfico. La falta de energía eléctrica a 60 km de distancia y la dificultad de acceso a centros de salud a más de 100 km marcan su día a día.
Utilizan energía solar para necesidades básicas como iluminación y carga de celulares, pero aspiran a expandir su capacidad para generar frío y conservar alimentos.
La comunidad denuncia la invisibilidad por parte del gobierno, que no los reconoce ni les provee de personería jurídica ni tierras, a pesar de ser habitantes de territorio argentino.