Se reporta un apagón generalizado en Cuba, que dejó sin electricidad a gran parte de la isla, incluyendo la capital, La Habana, por casi 24 horas.
Los apagones prolongados están afectando la educación de los niños y el acceso a alimentos, especialmente productos refrigerados.
La Electric Union pronosticó un déficit de 2000 megawatts y se atribuye la escasez a la infraestructura envejecida, limitada capacidad de mantenimiento y restricciones de importación de combustible.