La situación en Cuba es crítica, con falta de electricidad, comida y medicamentos, llevando a la población a situaciones extremas de supervivencia.
Se menciona que las personas sin familiares en el exterior "se están muriendo de hambre", y que la medicación debe ser enviada desde otros países.
Se critica la gestión de Diaz-Canel y el Partido Comunista, contrastando su situación con la de la población general y los hijos de funcionarios que estudian en el extranjero.