Se invita a los televidentes a presentar un vaso con agua a Dios para que sea bendecida, prometiendo sanación, liberación y fortaleza espiritual, emocional y mental para superar problemas y ser triunfadores.
Se declara que las aguas están bendecidas y se anima a beberlas para recibir la bendición de Dios, extendiendo esta bendición a la vida, casa y familia de cada persona.