Se acusa a Javier Milei de aconsejar inversiones en criptomonedas durante su campaña, promoviendo el movimiento "fuera del sistema" y la caída del dinero físico.
Se vincula a Milei con al menos dos estafas piramidales, una de ellas con la participación de Cositorto, quien también habría financiado al PRO y a Santilli.
Se menciona que Adorni recibió dinero de estas operaciones, el cual se transformó en bienes en Estados Unidos.