Se critica al gobierno por supuestamente "autodestruirse" a través de internas y escándalos, desviando la atención de la gestión y los resultados positivos.
Se cuestiona la dedicación de figuras clave como Santiago Caputo a disputas en redes sociales en lugar de enfocarse en tareas de gobierno.
Se mencionan casos como el de Adorni, Machado y la financiación de Lavadores de dinero en EE.UU. como ejemplos de escándalos que opacan los logros en empleo, inflación y acuerdos internacionales.