Se describe la precariedad del estatus migratorio de venezolanos en Estados Unidos, quienes, tras perder la licencia temporal, se vuelven vulnerables ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La falta de un estatus migratorio válido los expone a controles y posibles deportaciones.
Se menciona la impugnación de la decisión del presidente Trump de suspender el TPS (Estatus de Protección Temporal) en febrero de 2025, una medida que afecta a cerca de 600,000 venezolanos y que está siendo combatida legalmente por la TPS Alliance.