La Comisión Europea propone nuevas regulaciones para combatir la deforestación, incluyendo la posible exclusión de productos de cuero y neumáticos reencauchados, y la adición de otros como café soluble y derivados del aceite de palma.
Organizaciones como Earthside argumentan que la exclusión del cuero crea un enfoque fragmentado y que la Unión Europea es un mercado crucial para las exportaciones de cuero de Brasil y Paraguay. Sostienen que la suposición de que las pieles se desviarían a otros mercados no está debidamente demostrada y que esto supondría un cambio significativo.
Earthside ha publicado investigaciones que sugieren que la industria del cuero europea, especialmente en Italia, ha ejercido presión sobre la Comisión Europea y eurodiputados para excluir el cuero de la regulación. Se menciona que estas reuniones, particularmente con legisladores de extrema derecha, han influido en la propuesta actual.
A pesar de que la propuesta aún está abierta a consultas públicas, se advierte que si el cuero queda excluido del reglamento, se crearía una situación ilógica donde la carne estaría sujeta a la ley pero la piel no, permitiendo la entrada de cuero relacionado con la deforestación a Europa.