Salomón se despide de la escuela, agradeciendo a sus compañeros y maestros, especialmente a Laura, Mary y la señorita Beedle, por la oportunidad de estudiar. Expresa su gratitud por la experiencia y reconoce la calidad de la educación recibida.
Durante su despedida, Salomón reflexiona sobre la lentitud del cambio social, sugiriendo que las cosas podrían mejorar en un futuro lejano, quizás en "100 años más". Finalmente, se prepara para regresar a casa con su hermano Jackson.