Salomón comienza su primer día de escuela y se enfrenta a la discriminación de sus compañeros y de la maestra, quienes reaccionan con sorpresa y desconfianza ante su presencia.
A pesar de los prejuicios, Salomón demuestra su deseo de aprender y se esfuerza en sus tareas. Laura, su hermana adoptiva, se siente inspirada por la determinación de Salomón y reflexiona sobre sus propias oportunidades educativas.