Jackson, hermano de Salomón, lo visita y le ruega que regrese a casa, preocupado por el abandono familiar y las tierras que poseen. Salomón, sin embargo, manifiesta su firme deseo de continuar estudiando para ser doctor, aspirando a un futuro más allá del trabajo en el campo.
A pesar de las advertencias de Jackson sobre las barreras sociales y la imposibilidad de cambiar el sistema, Salomón se aferra a su sueño de superación a través del conocimiento, rechazando la idea de que la lectura no le servirá para mejorar su vida.