Lucas, un joven de 17 años, aspira a unirse al ejército francés a través del nuevo Servicio Nacional, una iniciativa destinada a jóvenes de su edad. La posibilidad de operar el cañón César, utilizado en la guerra de Ucrania, es un sueño para él.
El Servicio Nacional ofrece a los jóvenes la oportunidad de alistarse directamente y someterse a exámenes médicos y psicológicos. Desde enero, las Fuerzas Armadas Francesas han recibido más de 2.300 candidaturas para 3.000 puestos en esta primera edición, con planes de expansión a 10.000 puestos para 2030. El programa ofrece un sueldo de 800 euros mensuales durante 10 meses, buscando reforzar la capacidad defensiva de Francia en un contexto internacional tenso.