Una inversión de 1,32 dólares adicionales por persona en Colombia podría reducir significativamente los embarazos no intencionales y los abortos inseguros, según un análisis del Instituto Gutmacher y la Fundación Oriéntame. La inversión cubriría todos los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo métodos anticonceptivos y atención de aborto seguro.
Los beneficios de esta inversión serían una reducción del 55% en muertes maternas, 43% en abortos inseguros y 62% en muertes neonatales. Además, se proyecta un ahorro de 3,73 dólares por cada dólar invertido en métodos anticonceptivos.
Sin embargo, la voluntad política para implementar estas medidas es un factor crucial. La posible llegada de Paloma Valencia, quien se declara en contra del aborto, a la presidencia podría impactar negativamente esta lucha por los derechos sexuales y reproductivos.
Las brechas más urgentes a cerrar se encuentran en el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva para mujeres adolescentes, de entre 15 y 19 años, donde los beneficios de la inversión se multiplican.