Se debatió sobre el impacto de la inversión en el crecimiento económico y la generación de empleo. Se mencionó la aprobación de regímenes para inversiones medianas (RIMI) y planes de formalización del empleo (RIF), como parte de la estrategia del gobierno para fomentar la inversión privada.
Se cuestionó la afirmación de que la inversión ha caído drásticamente, presentando datos de empresas que invertirán sumas millonarias en proyectos como celulosa y centros de distribución, algunos dentro y otros fuera de los regímenes mencionados. Se argumentó que la inversión es el principal motor para el aumento del empleo y, consecuentemente, de los salarios reales.
Sin embargo, se introdujo una contraargumentación que sostiene que la inversión en el gobierno de Milei es significativamente menor que en gobiernos anteriores, incluso que en la gestión de Alberto Fernández. Se afirmó que el crecimiento anterior se basaba en el superávit fiscal y no en el endeudamiento, criticando el actual aumento de la deuda pública.