La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado emergencia de salud pública internacional por un brote de Ébola en África Central, que afecta a la República Democrática del Congo y Uganda. Se registran alrededor de 300 casos sospechosos y entre 80 y 88 muertes, con un alto nivel de mortalidad.
La situación es preocupante debido a que el brote se desarrolla en una zona de conflictos armados, con alta presencia de milicias, desplazamientos masivos y fronteras porosas, lo que dificulta el rastreo y aislamiento de enfermos. La OMS ha recomendado medidas de protección extrema y aislamiento, aunque las fronteras no se han cerrado.
La patóloga Marta Cohen explicó que el contagio es de humano a humano por contacto directo, no por aire. Se enfatizó la importancia de protocolos de entierro seguros y el uso de equipos de protección similares a los del COVID-19. Se descartó por el momento la posibilidad de contagio en Europa o Argentina, y se instó a mantener la alerta para África.