Se analiza la persistencia de la inflación en Argentina, con énfasis en el aumento de precios de servicios como transporte, educación y vivienda, que superan el nivel de los bienes.
Se establece un paralelismo entre la situación argentina y la inflación global, influenciada por conflictos internacionales y un cambio hacia un "capitalismo de seguridad", donde la geopolítica cobra mayor relevancia.
Se menciona la desaceleración de la actividad económica y la frustración que esto genera en la población, así como la comparación con el escenario anterior.