Evo Morales denuncia una supuesta operación de la DEA, apoyada por Paraguay, para detenerlo en las próximas horas. Acusa a Carlos Sanchez de ser responsable de una "masacre" y de estar involucrado en su detención. Morales habría escapado para evitar la cárcel y estaría dando instrucciones para modificar la constitución.
Morales afirma tener contacto con gobiernos y la industria norteamericana, y advierte sobre una posible intervención de la DEA. La información, calificada como urgente, genera gran expectativa sobre los próximos movimientos en Bolivia y el rol de Estados Unidos en la crisis.