El brote de ébola en la República Democrática del Congo ha causado 88 muertes y hay 336 casos sospechosos, según datos de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades.
La dificultad de acceso a la zona afectada limita el análisis de muestras, por lo que los balances se basan en casos sospechosos. El virus, altamente contagioso, se transmite a través de fluidos corporales y la exposición a sangre de infectados.
En Uganda, se reportó la muerte de un ciudadano congoleño a causa del virus en un hospital de Kampala. Casos anteriores en el país dejaron cientos de fallecidos entre 2018 y 2020.