La Organización Mundial de la Salud monitorea de cerca un brote de Ébola en la República Democrática del Congo, generando preocupación por su posible impacto en la participación del equipo de fútbol congoleño en el próximo Mundial. La enfermedad, que presenta una alta tasa de letalidad, está focalizada en una región específica del país.
No existen vacunas disponibles para esta variante del virus, aunque se investigan tratamientos preventivos y terapéuticos. La OMS y otras estructuras internacionales de sanidad evalúan el riesgo y la posible necesidad de medidas preventivas para los jugadores que viajen al exterior.
El brote de Ébola autolimita su propagación al ser letal para el huésped, pero la alta tasa de mortalidad sigue siendo un factor de riesgo. La situación sanitaria del Congo es de estricta observación, a la espera de determinaciones sobre la participación de su selección en el torneo.