La Organización Mundial de la Salud declaró emergencia de salud pública internacional por un brote de Ébola en la República Democrática del Congo y Uganda.
Se han registrado más de 300 casos y 88 fallecidos, afectando principalmente al este de la República Democrática del Congo, una zona de conflicto armado que dificulta el acceso de equipos médicos especializados.
El brote corresponde al virus Bundibugio, una variante poco común y letal del Ébola. La OMS enfatiza la necesidad de coordinación internacional para evitar la propagación, aunque transmite un mensaje de calma y descarta, por el momento, que se trate de una nueva pandemia similar al coronavirus.
Se recuerda que el último gran brote de Ébola, entre 2014 y 2016, dejó 20.000 contagiados y 11.000 muertos.