La precariedad de las viviendas y la falta de acceso a servicios de salud son críticas en la comunidad Nivaclé. Muchas familias carecen de paredes o techos, y las inclemencias del tiempo agravan su situación.
La distancia a los centros de salud (100-120 km) y la falta de combustible o vehículos para ambulancias hacen que las emergencias sean casi imposibles de atender, resultando en muertes evitables.
Los habitantes de la comunidad denuncian ser considerados invisibles y no reconocidos como pueblo indígena en Argentina, a pesar de habitar históricamente el territorio. Son vistos como "indios paraguayos" en Argentina y "indios argentinos" en Paraguay, atrapados entre fronteras administrativas.