Se advierte sobre el riesgo de una "guerra civil" en Bolivia si las fuerzas armadas intervienen ante la paralización de La Paz. Se señala que la policía, como fuerza disipadora, ha retrocedido, y la intervención militar podría tener consecuencias trágicas.
Se compara la situación con un posible escenario de "guerra civil", destacando la complejidad de las mentalidades en Bolivia, divididas entre quienes buscan progreso y quienes anhelan un Estado gigantesco. Se recuerda que el presidente Paz fue elegido hace seis meses, pero enfrenta un desafío similar al de Evo Morales.