Se describen dos mentalidades en Bolivia: una orientada al progreso y la recepción de capital extranjero, y otra que anhela un "Estado gigantesco" con entrega de recursos. A pesar de esto, se recuerda que el gobierno actual fue votado hace seis meses.
Se cuestiona la resistencia a Evo Morales, quien, por cuestiones constitucionales, no puede presentarse. Se subraya la importancia de entender el "ritmo de la democracia" y se presentan testimonios de los "Ponchos Rojos", quienes afirman no rendirse y estar dispuestos a resistir.