Se destaca la participación de autos antiguos en la carrera Recoleta-Tigre, con vehículos de hasta 100 años de antigüedad.
Norberto Rodríguez, miembro del club de autos clásicos, conduce un Forte tipo Baquet de 1915, prestado por un amigo. El auto requiere cuidados especiales y tiene un sistema de manejo particular, con embrague y acelerador combinados en un solo pedal.
La conducción de estos vehículos requiere habilidad y conocimiento, ya que algunos modelos no poseen arranque eléctrico y necesitan ser puestos en marcha manualmente.