Rehana Khan enfrentó la oposición de su familia conservadora al elegir la profesión de acróbata de motocicleta. A pesar de las dificultades para compaginar el trabajo con el cuidado de su hijo pequeño, su esposo, Riyaz Khan, decidió apoyarla incondicionalmente, asumiendo el rol de cuidador principal.
El apoyo de su esposo fue fundamental para que Rehana pudiera perfeccionar su oficio y alcanzar sus metas, demostrando la importancia del respaldo familiar en la prosecución de sueños, especialmente para las mujeres.