El resurgimiento de la extrema derecha en Alemania, especialmente en la región oriental, evoca el clima de los años 90. La crisis migratoria de 2005 y el declive económico de la zona han sido factores clave para este fenómeno.
El partido Alternativa para Alemania (AFD) ha ganado terreno, con un 38% de intención de voto en Sajonia y Anhalt. Su programa más reciente incluye medidas radicales como la confiscación de bienes y vigilancia electrónica para solicitantes de asilo rechazados.
Activistas de izquierda denuncian la normalización de la ideología de extrema derecha, el racismo y la xenofobia por parte del AFD. Los delitos de extrema derecha se han disparado en Alemania, superando ampliamente a los de extrema izquierda.