Se plantea una dicotomía histórica: los gobiernos de derecha prometen sacrificio a cambio de futura prosperidad, pero esta nunca llega. Tras estos gobiernos, argumentan, asume un gobierno peronista para hacer justicia, redistribuir la riqueza y generar trabajo.
Se cuestiona la necesidad de 20 o 30 años de sacrificio, contrastándolo con la supuesta rapidez con la que Néstor Kirchner igualó las posibilidades. Se argumenta que la prosperidad prometida por la derecha nunca se materializa, a diferencia de los gobiernos progresistas.