El padre Mamerto Menapace analizó el origen de los himnos nacionales, que nacieron en momentos de efervescencia y pasión, centrados en la heroicidad propia y la brutalidad del enemigo.
Explicó que con el tiempo el Himno Nacional Argentino se convirtió en una expresión de lo propio, evocando el paisaje, la historia y los recuerdos escolares de infancia.
Recordó cómo en su escuelita rural el himno sonaba en un fonógrafo y generaba una sensación de grandeza y hermandad entre quienes no tenían discos en casa.