Pastor Cinalli desarrolla una enseñanza sobre la santidad como requisito para ejercer autoridad espiritual y vivir libres de opresión del enemigo. Explica que la santidad permite estar en la presencia de Dios y enfrentar las batallas contra el diablo con victoria.
El pastor advierte sobre el consumo de pornografía como una puerta abierta al ocultismo y una forma de resistir al Espíritu Santo. Señala que detrás de este pecado hay una conexión con pactos satánicos y que afecta la pureza de los pensamientos por décadas.
Destaca la importancia de la santificación progresiva y entrega total de las áreas de la vida al Señor para evitar que el enemigo tenga acceso. Propone un curso gratuito de 40 días para liberarse de este vicio y sellar las puertas espirituales.