El padre de Kevin relata con profundo dolor cómo su hijo, de 15 años, falleció tras recibir golpes brutales mientras estaba inmovilizado en una camilla, aparentemente por un vecino identificado como Leandro Marcelino. Denuncia la inacción policial y la posible complicidad de efectivos que presenciaron la agresión sin intervenir.
Se cuestiona la versión oficial del accidente de moto y se apunta a los golpes recibidos como la causa de muerte, según la autopsia. La familia exige justicia y denuncia la falta de empatía y el salvajismo del agresor, así como la corrupción policial en Chascomús.