Cinco biólogos italianos fallecieron durante una inmersión técnica en cuevas submarinas de Maldivas a profundidades de entre 50 y 60 metros.
El accidente ocurrió en el atolón de Baabu, donde los buceadores enfrentaron corrientes fuertes y condiciones extremas. Un instructor fue recuperado sin vida y un rescatista del gobierno maldivo también murió durante las operaciones de rescate.
Expertos locales destacan que este tipo de buceo técnico requiere planificación extrema y no corresponde al buceo deportivo habitual en la región, que se limita a 30 metros. Las autoridades aún investigan las causas exactas sin descartar errores de planificación.