Cinco italianos fallecieron durante excursión de buceo turístico en el yate de lujo Duque de York en las Maldivas, en cuevas del Atolón a 70 metros de profundidad, superando el límite recreativo de 30 metros.
Desaparecieron al no emerger al mediodía; recuperaron un cuerpo y sospechan los otros cuatro en cueva de 260 metros, por posible falla en mezcla de oxígeno, corrientes térmicas, clima adverso o pérdida de orientación.
La policía investiga operado por Luxury Yacht Maldives en inmersión científica para flora y fauna submarina, evocando caso similar de Sofía, joven argentina muerta en cueva tailandesa.