Cinco turistas italianos fallecieron ayer en un accidente de buceo en una cueva submarina de Maldivas a 60 metros de profundidad. Tres de las víctimas eran biólogos marinos que realizaban una inmersión técnica en una zona donde oficialmente está prohibido bucear por debajo de los 30 metros.
Los buzos no regresaron a la superficie y la tripulación del yate de lujo que habían alquilado dio aviso a las autoridades. El rescate duró más de 12 horas y los cuerpos aún no fueron recuperados. Se trata del mayor accidente en la historia del buceo en Maldivas.
Expertos consultados explicaron que la inmersión a esa profundidad requiere equipo técnico, planificación de descompresión y línea de vida, elementos que aparentemente no se cumplieron. Las hipótesis apuntan a un error de planificación o cambio de corrientes dentro de la cueva.