Robots como el de Fugger Tree trabajan más de ocho horas sin parar en fábricas argentinas, realizando tareas como agarrar cajas en el sector productivo.
Se vendieron tras ferias y operan pese a torpezas iniciales en manipulación.
Robots como el de Fugger Tree trabajan más de ocho horas sin parar en fábricas argentinas, realizando tareas como agarrar cajas en el sector productivo.
Se vendieron tras ferias y operan pese a torpezas iniciales en manipulación.