Un robot en Sevilla trabaja 46 horas seguidas empaquetando paquetes a un ritmo de 57 envíos, demostrando cómo la tecnología reemplaza a los humanos en tareas repetitivas.
El panel discute la amenaza a los puestos de trabajo por la automatización, comparándolo con peajes sin cobradores y la necesidad de un acuerdo moral global similar al de la bomba atómica para limitar avances como los de Elon Musk.
Anticipan que un futuro papa emitirá una encíclica sobre la importancia del trabajo humano, al estilo de León XIII con la electricidad, y concluyen que es la gran discusión del siglo XXI sobre límites éticos a la tecnología.