La defensa de Hernán Boveri, anestesiólogo imputado por robo y administración fraudulenta de medicamentos del Hospital Italiano, busca anular la pericia sobre su celular Samsung y iPad, alegando irregularidades en el acta de entrega voluntaria durante allanamiento.
El teléfono contiene chats sobre fiestas privadas donde se inyectaban drogas de quirófano como propofol y fentanilo. Testimonios de médicas del hospital revelan conocimiento interno del robo, mails alertando sobre filtraciones y relaciones sentimentales clandestinas entre Boveri y Fini Lanusse, también procesada.
Amigas de Lanusse declararon haberla encontrado sedada con riesgo de vida en dos ocasiones, con elementos hospitalarios como vías y bis en su domicilio. Ella reapareció en TikTok con descargos y videos cantando, borrándolos después, afirmando fe en la justicia y negando robo de drogas.
La causa avanza con hipótesis de extracción a pedido para fiestas, coincidencias en relatos de ex amigas y médicas, y registros hospitalarios. Boveri sumó abogados vinculados a figuras como Julio Burzaco, confiados en nulidades procesales pese a testimonios irrefutables.