El pastor detalla los tres requisitos bíblicos para que un matrimonio sea aprobado por Dios según las Escrituras.
El primero es una declaración pública y ceremonia visible ante testigos y la familia.
El segundo requisito es un pacto formal entre el hombre, la mujer y Dios. El tercero exige derecho bíblico para casarse, que incluye solteros, viudos y el cónyuge inocente en caso de divorcio por fornicación.
Se menciona el caso de Herodes y Herodías como ejemplo de matrimonio civilmente válido pero rechazado por Dios.