El oficial Gorocito fue detenido después de que cámaras de seguridad lo grabaran robando un kiosco en Lanús Este mientras exhibía su arma reglamentaria. La empleada intentó retenerlo y vecinos lo persiguieron hasta capturarlo.
Las imágenes se viralizaron y varias víctimas lo reconocieron: robó otro kiosco días antes, estafó vendiendo ropa que nunca entregó y actuaba con total impunidad sin taparse la cara. Ahora está preso y se espera su exoneración inmediata de la fuerza.
Vecinos de la zona relataron que la seguridad depende de ellos mismos porque no hay patrulleros ni alarmas vecinales conectadas. El hecho ocurrió ayer a las 15.30 y la empleada sufrió golpes y no pudo trabajar hoy.