Un oficial de la policía de la provincia de Buenos Aires fue filmado mientras robaba un kiosco en la zona sur del conurbano usando su arma reglamentaria para amenazar a la empleada.
Las imágenes se viralizaron y permitieron que otros comerciantes lo identificaran como autor de varios robos a mano armada en la misma área donde patrullaba. También se investigan estafas a compañeros de la fuerza y civiles.
El uniformado, identificado como Maximiliano Gorocito de 26 años, ya fue detenido por orden judicial y separado de la institución. El caso generó indignación por el uso de un arma oficial en delitos contra vecinos que él mismo debía proteger.