En un comercio de San Juan, dos mecheras fueron descubiertas robando prendas ocultas en su ropa durante un operativo de seguridad. Los empleados cerraron las puertas para impedir su escape mientras llamaban a la policía.
Las ladronas reaccionaron con violencia, insultando y amenazando a los trabajadores con golpes, pero terminaron detenidas, identificadas y procesadas por la justicia. Recuperaron la libertad con la consigna de no volver a la zona y vigilancia policial discreta.
El panel destacó que los delincuentes son las ladronas y criticó su enojo ante ser descubiertas, defendiendo la reacción de los empleados.