Noelia Díaz contó su infancia marcada por violencia familiar, pensamientos suicidas a los 15 años y matrimonio con alcoholismo, infidelidades y agresiones mutuas. Intentó vengarse saliendo y engañando a su esposo.
Tras un quiebre emocional, entró a la Iglesia Universal, obedeció la palabra de Dios, dejó vicios y recibió el Espíritu Santo. Vendió su emprendimiento para dedicarse más, transformando su vida económica y familiar.
Mostraron antes y después: de violencia y muerte a paz y felicidad. Invitan a eventos para que la luz de Dios brille en nuevas vidas.