Más de 40 edificios religiosos deteriorados fueron restaurados y puestos en valor en todo el país, con trabajos que continúan en iglesias y templos.
Entre ellos destacan la Basílica de Luján, la Sinagoga Brenner en Moisesville Santa Fe y la Catedral de Santiago del Estero; un periodista visitó cada sitio para documentar historias y procesos de restauración.
En Buenos Aires, la Iglesia San Ignacio de Loyola, el edificio en pie más antiguo de la ciudad construido en 1710 por jesuitas, sufrió colapso estructural por inundación de túnel colonial causada por cañería rota, fracturando nave, cúpula y fachada.
Ingenieros usaron modelo matemático 3D para detectar causa; reforzaron con sunchos de hormigón, llaves transversales, acero inoxidable y estructuras ocultas, preservando originalidad y evitando demolición.
El templo albergó Escuela de Medicina, Biblioteca Nacional, UBA, cabildos abiertos y vigías en invasiones inglesas; conserva tesoros como Virgen de las Nieves del siglo XVI.