El presidente Donald Trump declaró antes de viajar a Beijing que Estados Unidos no necesita ayuda de China para lidiar con Irán, afirmando que ganarán el conflicto de una forma u otra. Trump enfatizó que la marina y fuerza aérea iraníes han sido destruidas y que han matado a miles de personas en las últimas semanas.
En conferencia de prensa previa al viaje, Trump abordó la reunión con Xi Jinping, destacando temas como Taiwán, ventas de armas estadounidenses a la isla, comercio, inteligencia artificial y posibles intervenciones chinas en Medio Oriente. China se presenta como potencia estabilizadora ante el caos global causado por Estados Unidos.
Taiwaneses se preparan para una posible invasión china, mientras Beijing critica las ventas de armas de Washington y exige detenerlas.