Donald Trump viaja a China para una cumbre con Xi Jinping planteada como histórica, similar a Nixon-Mao en 1972. Se busca limar asperezas en vínculo bilateral tras foco en Medio Oriente y guerra de aranceles.
Agenda incluye Irán, petróleo, inteligencia artificial, tierras raras para energías renovables y defensa, chips de vanguardia y Taiwán, donde EE.UU. vendió armas. China necesita chips estadounidenses; EE.UU. busca acceso a minerales chinos.
Trump va con gabinete y posibles empresarios hasta viernes, con despliegue militar en Tiananmen. Paralelismo con apertura china por Thomas Friedman del New York Times, ante enemigos comunes y carrera armamentística.