Donald Trump declara victoria militar completa en la guerra de Oriente Medio que dura 74 días, pese a que predijo que duraría solo cuatro semanas, y rechaza la propuesta de Irán como basura sin leerla, tras reunirse con generales, vicepresidente, director de CIA y secretario de Defensa.
Irán responde con mensajes desafiantes afirmando preparación para toda opción y que sus fuerzas armadas darán respuesta contundente a cualquier agresión, mientras Trump planea reunirse con el líder chino Xi Jinping del 13 al 15, buscando posible presión diplomática sobre Teherán.
La situación genera tensión con China como aliada de Irán por petróleo, y dudas sobre ataques a gran escala o espera post-reunión, en medio de ataques israelíes a Hezbollah y drones en Líbano, sin paz frágil que incluya a Israel.
Analistas destacan la impredecibilidad del Golfo Pérsico y la percepción china de debilidad estadounidense al no doblegar a Irán, impactando aliados como Taiwán.