Un grupo de periodistas colombianos rechazó el asesinato de su colega Mateo Pérez, presuntamente por grupos armados ilegales, en una concentración frente a la capilla de la Ermita en Cali con velas y pancartas por la libertad de prensa.
Exigen garantías de seguridad para ejercer en regiones de conflicto como entre Briseño y Yarumal en Antioquia, zona de disputa entre Clan del Golfo y Frente 36 de disidencias FARC. Una comisión humanitaria halló su cuerpo tres días después de su desaparición durante trabajo periodístico.
Mateo Pérez cubría corrupción, orden público y seguridad local vía su portal, convirtiéndose en voz clave para la comunidad según la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).