En la unidad 11 de Piñero, Rosario, agentes penitenciarios hallaron un pozo de 70 centímetros excavado en baños de pabellón de alto riesgo, donde albergan narcotraficantes, secuestradores y sicarios, en intento de fuga similar al Chapo Guzmán.
La requisa forma parte del plan de seguridad del gobierno de Santa Fe, con controles exhaustivos de ingresos, escáneres y medidas internas acrecentadas bajo gobernador Pullaro, contrastando con gestiones anteriores que permitían control de delincuentes en cárceles.
Panelistas ironizaron sobre la profundidad limitada y bolsas para sacar tierra, cuestionando posible ayuda interna de agentes, aunque el pozo fue detectado rápido.