Cuatro delincuentes menores de 14 y 16 años, con caras tapadas y armados, irrumpieron en la casa de Natalia y Hernán en González Catán, La Matanza, a la 1:30 de la mañana, mientras dormían con su bebé de 4 años.
Los ladrones saltaron del techo, patearon la puerta, golpearon a Hernán con un martillo en la cabeza tras atarlo, apuntaron con armas al bebé y revolvieron la casa buscando oro y dólares sin encontrarlos. El nene vio al padre herido, ahora se orina encima, llora con las cámaras y no duerme por el trauma.
En la comisaría, la familia se cruzó con los detenidos y sus familias, que justificaron el robo por "necesidad". Uno de los menores de 14 años ya fue liberado. Natalia y Mario, su padre, denuncian miedo a represalias y piden protección policial real.
Panel emotivo debatió inseguridad en conurbano, legítima defensa, fallas judiciales con menores y consejos policiales controvertidos como "matarlos y cementarlos". Natalia atiende su almacén por una reja por miedo, normalizando la vida enjaulada en el barrio obrero.
Familia sufre secuelas: el niño pregunta por la sangre del papá, la casa queda revuelta y temen nuevos ataques pese a cámaras y refuerzos.